Continuando con el artículo anterior: Productividad, competitividad y resultados empresariales (1)

Cuáles son los determinantes de la productividad a nivel de empresa

Sintetizando lo visto en la sección anterior, la productividad de una empresa, y su eventual mejora, está determinada por dos clases de factores:

a)  Factores del entorno o contexto:

Las empresas no actúan en forma aislada e independiente. Actúan en un entorno, regional, nacional y sectorial, que será más o menos  favorecedor de su actividad y de su capacidad para mejorar la productividad. Por lo tanto, el desempeño de las empresas depende de un conjunto de factores determinados por el contexto donde actúan. Se trata de factores que están relativamente fuera del control directo de las empresas, que son parcialmente determinados por políticas e instituciones, ya sean públicas o privadas, que interactúan con las mismas. Podemos distinguir dos grupos de factores del entorno:

  1. Factores nacionales, regionales o internacionales: como la macroeconomía, el clima general de negocios, la política nacional, las políticas cambiaria, salarial, monetaria, presupuestal o fiscal. La infraestructura, el nivel de educación, la seguridad, el desempleo. Las relaciones y los acuerdos internacionales. La institucionalidad que garantiza el desarrollo de los negocios.
  2. Factores sectoriales o de estructura industrial: relacionados al entorno micro y sectorial donde la empresa desarrolla su actividad. La presencia de proveedores adecuados, de instituciones y programas de apoyo, de competidores de clase mundial, el acceso a recursos de calidad y costo adecuado. El marco normativo y de incentivos.

 

b) Factores relacionados a la gestión empresarial

En un mismo entorno se observa que las empresas logran distinto desempeño y resultados. Algunas empresas les va mucho mejor que a otras, aprovechan mejor las oportunidades, gestionan mejor los riesgos relacionados a las amenazas del entorno y logran satisfacer mejor las expectativas y necesidades de sus clientes y otras partes interesadas. En este caso, la diferencia radica en factores relacionados a cómo se gestiona la empresa. Podemos distinguir dos clases de factores relacionados a la gestión:

  1. El modelo de negocios. El modelo de negocios describe las bases sobre las que una empresa crea, proporciona y capta valor. Es la lógica con la cuál una organización se mantiene financieramente. Describe cuatro dimensiones: el cliente (para quién), la propuesta de valor (qué), los canales (cómo) y la fuentes de ingreso (por qué). Vivimos en una era de ventajas competitivas temporales, el éxito solo podrá mantenerse si la organización desarrolla la capacidad de innovar continuamente su modelo de negocios.
  2. Factores relacionados a los sistemas de gestión implantados en la organización. Los sistemas de gestión se refieren a la forma en que la organización se estructura y ejecuta los procesos necesarios para lograr los objetivos establecidos. Los sistemas de gestión tienen como finalidad, por un lado,  el éxito presente de la empresa, generando capacidad para satisfacer las necesidades y expectativas de los clientes y otras partes interesadas (preocupándose por la gestión de la calidad, la seguridad, el impacto medioambiental, la información, etc.) y, por otro, el éxito futuro a través de gestión de la innovación.
  3. Factores relacionados al desarrollo y gestión de los recursos y capacidades. El desarrollo y empleo los recursos y capacidades, tanto tangibles como intangibles (recursos naturales, humanos, infraestructura física, tecnológicos, de capital, organizacionales, culturales, de información, relacionales, etc.) necesarios para ejecutar los procesos. Estos factores influyen en la cantidad, calidad, especialización y costos de los recursos y capacidades que dispone la organización para desarrollar su actividad.

Importancia relativa de los factores determinantes de la productividad empresarial

Al estudiar el impacto de los factores mencionados en el desempeño de las empresas se observa que el análisis conjunto de factores asociados a la gestión y al entorno explica mejor la varianza en la tasa de beneficios de las empresas que cada uno de estos factores por separado[1], confirmando su complementariedad. A su vez, la evidencia empírica señala que la varianza en la tasa de beneficios empresariales se explica en mayor medida por el comportamiento de las variables asociadas con la gestión de las empresas que por las asociadas con el entorno[2]. Por ejemplo, en el estudio de Rumelt (1991) el porcentaje explicado por las variables asociadas a la gestión es del 46% y por las asociadas con el entorno del 8%; y en el estudio de Mauri y Michaels (1998) son del 37% y 6%, respectivamente.

Ratificando estas conclusiones para nuestro país, la investigación desarrollada por el Programa de Gestión de Alto Desempeño de la UCU (2012) demuestra que para las empresas uruguayas grandes el 75% de la varianza de sus resultados está determinada por factores de gestión, mientras que para las pymes el del 65%. A su vez, estudiando las pequeñas y medianas empresas uruguayas desarrolladoras software Miles (2011) comprueba que los factores de gestión explican el 66% de la  varianza de los resultados de gestión (resultados con los procesos, clientes, personal)  y el 44% de la varianza de  los resultados financieros.

A su vez, varios estudios relativos al impacto de la Gestión Total de Calidad en los resultados empresariales[3]  llegan a la conclusión de que las dimensiones intangibles de calidad: liderazgo, habilidades organizativas y cultura, compromiso de la dirección, organización abierta y empowerment, son las que tienen mayor impacto en los resultados. O sea, la aplicación de un sistema de gestión de calidad total por parte de la empresa generará una ventaja importante competitiva para la misma[4]

Podemos concluir que, en la mayor parte, la mejora en la productividad es un factor microeconómico,  es decir está determinado esencialmente por decisiones que adopta la empresa y cómo gestiona sus recursos y capacidades para implementarlas. En concreto, el mayor porcentaje del desempeño de una empresa está determinado  por cómo es liderada, como planifica estratégica y operativamente, como define y elabora la propuesta de valor para sus clientes,  cómo desarrolla e involucra al personal, como gestiona la información, los procesos y la tecnología, cómo innova su modelo de negocios y cómo se preocupa por obtener resultados balanceados para todas la partes interesadas. Sin embargo, y muy en particular en el Uruguay,  la importancia de los aspectos de gestión empresarial se subvaloran frente a los factores del entorno, que son lo que reciben más atención en las medios de comunicación y en los foros empresariales. Esto conduce a una idea errónea de la capacidad que tiene una empresa para mejorar su productividad, colocando la responsabilidad en factores del entorno, en general, fuera de su  control, y limitando el desarrollo de acciones eficaces para aumentar la competitividad.

[1] Hansen y Wernerfelt, 1989; Mauri y Michaels, 1998; Spanos y Lioukas, 2001.

[2] Hansen y Wernerfelt, 1989; Rumelt, 1991; McGahan y Porter, 1997; Mauri y Michaels, 1998; Hawawini et al., 2003; Misangyi et al. 2006.

[3] Powell 1995.

[4] Powell, 1995; Reed et al., 2006

 

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